AMARANTE, la escapada perfecta desde Oporto: qué ver y hacer

Portugal

A poco más de una hora de Oporto se encuentra Amarante, una de esas pequeñas ciudades portuguesas (casi pueblo) que sorprenden por su belleza tranquila. Atravesada por el río Tâmega y rodeada por las montañas de la Serra do Marão, es una escapada perfecta desde Oporto para descubrir un Portugal más pausado, monumental y gastronómico.

Aunque muchos viajeros visitan Amarante como una excursión de un día, merece la pena quedarse una noche para disfrutar de sus calles cuando cae el sol, pasear junto al río y descubrir con calma sus restaurantes y pastelerías. El centro histórico es compacto y se puede recorrer fácilmente a pie.


Un poco de historia de Amarante

La historia de Amarante está estrechamente ligada al río Tâmega y a São Gonçalo, una de las figuras religiosas más importantes de la ciudad. Según la tradición, el santo llegó aquí en el siglo XIII después de peregrinar por Europa y Tierra Santa y terminó convirtiéndose en el patrón de Amarante. A él se atribuye la construcción de un antiguo puente sobre el Tâmega.

La ciudad también tuvo un papel destacado durante las Guerras Peninsulares. En 1809, durante la invasión napoleónica de Portugal, los habitantes de Amarante resistieron durante 14 días el avance de las tropas francesas del mariscal Soult. La actual Ponte de São Gonçalo conserva la memoria de aquella resistencia.

Pero Amarante no solo es historia y arquitectura. La ciudad está vinculada además a importantes figuras de la cultura portuguesa, entre ellas el pintor modernista Amadeo de Souza-Cardoso, nacido aquí en 1887, cuyo legado puede descubrirse en el museo municipal.


Cómo llegar a Amarante desde Oporto

Qué ver y hacer en Amarante
Qué ver y hacer en Amarante

Alquilar coche en Oporto o ir con tu propio vehículo es una forma cómoda de llegar a Amarante. La distancia es de aproximadamente 60 kilómetros y el trayecto suele durar alrededor de 45 minutos, dependiendo del tráfico. La ruta más directa es por la A4, en dirección a Vila Real.

El coche resulta especialmente recomendable si quieres aprovechar el viaje para conocer otros lugares de los alrededores, recorrer la Serra do Marão o continuar después hacia el valle del Duero.

También es posible llegar en autobús desde Oporto, aunque el coche ofrece mucha más libertad.

Cómo llegar a Amarante desde Oporto en autobús

Ir de Oporto a Amarante en autobús es sencillo y es una buena opción. El trayecto directo dura entre 45 minutos y 1 hora.

Los autobuses salen principalmente de Campanhã, desde la estación de autobuses y trenes de Oporto, aunque algunos buses pueden salir de Campo 24 de Agosto.

En Amarante llegarás al Terminal Rodoviário de Amarante, desde donde puedes caminar hasta el centro histórico en unos minutos.

Hay servicios de Rede Expressos y FlixBus, y los horarios varían según el día. Para una excursión de un día, lo ideal es salir por la mañana, alrededor de las 9:00, y regresar por la tarde. El billete puede encontrarse por unos 4-8 € por trayecto, dependiendo de la compañía y de la antelación.


Dónde alojarse en Amarante

Qué ver y hacer en Amarante
Qué ver y hacer en Amarante

Aunque Amarante se puede visitar perfectamente en un día, dormir aquí permite disfrutar mucho más de la ciudad. Lo mejor es buscar alojamiento en el centro histórico o junto al río Tâmega, ya que podrás desplazarte caminando a prácticamente todos los lugares de interés.

Entre las opciones más interesantes están:

  • Casa da Calçada, una de las opciones más especiales de la ciudad, situada en pleno centro histórico. Es una buena elección si buscas un hotel con encanto y una estancia más elegante.
  • Casa das Lérias, una alternativa con mucho encanto en el corazón de Amarante.
  • Covelo – The Original Rooms and Suites, interesante si prefieres un alojamiento más pequeño y moderno.
  • Hotel Navarras, una opción más sencilla y práctica para quienes priorizan la ubicación.

Si buscas una experiencia más rural, también puedes salir ligeramente del centro y alojarte en alguna casa rural de los alrededores. Es una buena alternativa si vas en coche y quieres combinar Amarante con naturaleza y la Serra do Marão.


Dónde comer en Amarante

Qué ver y hacer en Amarante
Qué ver y hacer en Amarante

La gastronomía es uno de los grandes motivos para visitar Amarante. La cocina local combina platos tradicionales del norte de Portugal con una extraordinaria tradición de dulces conventuales.

Entre los restaurantes que puedes tener en cuenta están:

  • TABERNA MEMÓRIAS, una buena opción para probar cocina portuguesa en un ambiente informal.
  • Pobre Tolo, situado cerca del río y especializado en cocina portuguesa.
  • Terrassa Honest Food, una alternativa interesante si buscas una propuesta algo más contemporánea.

Y después de comer, hay algo que debes hacer sí o sí, probar los dulces típicos de Amarante:

La repostería local tiene una enorme tradición y entre las especialidades aparecen los papos de anjo, brisas do Tâmega, toucinho do céu, bolos de São Gonçalo y galhofas.

Si tienes que elegir una sola experiencia gastronómica, que sea esta: pasear por el centro, entrar en una pastelería tradicional y probar varios de los dulces típicos de Amarante.


Qué ver en Amarante: los imprescindibles

Qué ver y hacer en Amarante
Qué ver y hacer en Amarante

1. Ponte de São Gonçalo

Es probablemente la imagen más reconocible de Amarante y el lugar perfecto para comenzar la visita.

La Ponte de São Gonçalo cruza el río Tâmega justo frente al monasterio y ofrece una de las panorámicas más bonitas de la ciudad. La construcción actual es de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX y está estrechamente vinculada a la resistencia de Amarante frente a las tropas napoleónicas.

Cruza el puente a pie y detente a contemplar las casas tradicionales que se asoman al río.

2. Igreja e Mosteiro de São Gonçalo

Junto al puente encontrarás el monumento religioso más importante de Amarante. El Mosteiro de São Gonçalo comenzó a construirse en el siglo XVI y fue ampliado durante los siglos posteriores. Su iglesia combina elementos renacentistas y barrocos y en su interior se encuentra la tumba de São Gonçalo, patrón de la ciudad.

La plaza situada frente al monasterio es también uno de los mejores lugares para detenerse y disfrutar del ambiente del centro histórico.

3. Pasear por el centro histórico

Amarante es una ciudad para recorrer sin prisas.

Después de visitar el puente y el monasterio, piérdete por las pequeñas calles del centro, entre casas de piedra, balcones de hierro, fachadas tradicionales y pequeñas tiendas.

Uno de los grandes encantos de la ciudad es precisamente que no necesitas seguir un itinerario demasiado rígido: basta con caminar junto al río, cruzar sus puentes y dejarte llevar por las calles del casco antiguo.

4. Museo Municipal Amadeo de Souza-Cardoso

Si te interesa el arte, reserva un rato para visitar el Museu Municipal Amadeo de Souza-Cardoso.

El museo está dedicado al artista modernista Amadeo de Souza-Cardoso, una de las figuras fundamentales de la vanguardia portuguesa. Su presencia aporta una dimensión cultural inesperada a una ciudad que, a primera vista, parece centrarse principalmente en su arquitectura y patrimonio histórico.

5. El río Tâmega

El río es parte esencial de la identidad de Amarante.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es simplemente caminar por sus orillas y contemplar la ciudad desde el agua. Las casas, iglesias y puentes que se levantan junto al Tâmega crean una de las estampas más bonitas del norte de Portugal.

6. Serra do Marão

Si tienes coche y más tiempo, merece la pena salir del centro y acercarte a la Serra do Marão.

Las montañas dominan el paisaje de Amarante y ofrecen una perspectiva completamente diferente de la región. El propio turismo de Portugal recomienda recorrer la sierra para disfrutar de sus paisajes.

Es una buena opción para quienes quieran combinar una visita cultural con naturaleza y senderismo.


¿Cuánto tiempo necesitas para visitar Amarante?

Un día es suficiente para conocer los principales lugares de interés, especialmente si llegas temprano desde Oporto.

Una buena ruta sería:

  • Mañana: llegada desde Oporto → Ponte de São Gonçalo → Mosteiro de São Gonçalo → centro histórico.
  • Mediodía: comida en alguno de los restaurantes del centro.
  • Tarde: Museo Amadeo de Souza-Cardoso → paseo junto al Tâmega → café y dulces tradicionales.

Si dispones de dos días, puedes tomártelo con mucha más calma y dedicar parte del segundo día a los alrededores y a la Serra do Marão.


Amarante: una escapada que merece más de unas horas

Amarante tiene ese equilibrio difícil de encontrar entre patrimonio, naturaleza y gastronomía. Está suficientemente cerca de Oporto para visitarla cómodamente en un día, pero tiene personalidad suficiente para justificar una estancia más larga.

Su puente sobre el Tâmega, el monasterio de São Gonçalo, las calles del centro histórico, la tradición de sus dulces y el paisaje de la Serra do Marão forman un conjunto que la convierte en una de las mejores escapadas desde Oporto.

Y quizá lo mejor sea que no necesitas hacer demasiadas cosas para disfrutarla. Basta con caminar, sentarte junto al río, comer bien y dejar que Amarante se descubra poco a poco.

Si quieres conocernos un poco más, puedes hacerlo en nuestra página de sobre nosotros. Y si tienes cualquier duda sobre el viaje, déjanos un comentario al final de este artículo e intentaremos ayudarte en todo lo que podamos. ¡Nos vemos por el mundo! 

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